¡Hola! ¿Cómo te imaginas el futuro Chile? Es una pregunta que traigo conmigo desde hace 25 años, cuando inicié mi camino como gestora cultural, porque quería aportar en esta nueva democracia que se había conquistado, y que poco a poco fue mostrando sus ataduras al sistema instalado en dictadura. En este tiempo hemos visto cómo la sociedad chilena ha quedado desprotegida en sus derechos por un sistema patriarcal, capitalista, neoliberal y extractivista, que ha radicalizado el beneficio de los grupos económicos más poderosos en desmedro de la gran mayoría del país, que ha resistido a pesar de la desventaja generada por el sistema y avalada por el Estado subsidiario.

El resultado es que la actual constitución ha protegido un sistema que en lo macroeconómico justificó su crecimiento a costa de hipotecar la vida de las familias en base a deudas, vulnerando cada ámbito de su vida y volviendo cada vez más ricos a los más ricos, estableciendo una enorme distancia con el resto de las chilenas y chilenos que luchan por sobrevivir. Nos hemos estado consumiendo como sociedad y también a nuestro medio ambiente por alimentar la codicia del poder de unos pocos, generando consecuencias devastadoras.

Este momento histórico esperado por tantos años, puede cambiar positivamente el rumbo de nuestro país, por ende, de nosotras y nosotros, con dignidad, equidad, conciencia, solidaridad y crecimiento, para dejar a las nuevas generaciones un lugar seguro y amable para vivir.

Hoy es más urgente que nunca defender los derechos humanos de las niñas, niños y adolescentes y no olvidar a las víctimas del Sename quienes deben tener justicia y reparación, de las mujeres que han sido víctimas del machismo y de un sistema abusador ¡no queremos ni una menos!, de la diversidad sexual y de quienes se sienten excluidos y agredidos por ser quienes son, de las y los adultos mayores que luego de una vida merecen nuestra gratitud y cuidado, del medio ambiente que es nuestro patrimonio y en su equilibrio perfecto genera la vida y que hoy se ha transformado en una suma de zonas de sacrificio, depredación y monopolio de todos los recursos de esta tierra, de los pueblos originarios que traen una cosmovisión valiosa que tiene muchísimo que aportar en este nuevo paradigma y que ha sido violentamente acallado. Todos estos pilares son fundamentales para generar una sociedad plural, justa, sana y feliz. Garantizar los derechos fundamentales como la salud, la educación, el trabajo digno, la vivienda, al agua, a un medio ambiente sin contaminación, una economía de crecimiento sustentable para todas y todos es nuestra misión en este nuevo proceso.

Solo siendo activas y activos podremos dar vuelta este sistema exigiendo al Estado cumplir con su rol garante, que proteja nuestros derechos, y establezca una base ética de acción, que priorice los derechos de las personas por sobre los de las empresas.

Llevo 10 años viviendo en Pichilemu porque en un momento comprendí que lo más importante era aprender y escuchar desde una conexión vital con la comunidad y con la naturaleza, lo que me llevó a descubrir un hermoso territorio lleno de personas y paisajes valiosos que han transformado por completo mi concepción de calidad de vida, de relación con las personas, y donde he podido desplegar mi capacidad de acción en favor del desarrollo cultural potenciando el trabajo en red, creyendo en la horizontalidad, la confianza y el aprendizaje permanente.

Soy consciente de los grandes problemas de nuestra región, la escasez de agua, los monocultivos, la violencia de género, infantil y juvenil, la precariedad laboral, el aislamiento, entre tantos otros. También conozco los desafíos y la gran capacidad de sus habitantes por definir y trabajar por sus sueños, porque hemos despertado y estamos dispuestos a sumarnos por el anhelo de un país mejor.

Como directora de un espacio cultural y presidenta de la red de espacios culturales de O’Higgins he conocido a artistas, gestores, organizaciones sociales y culturales, vecinas y vecinos en toda la región, buscando generar un encuentro entre sus habitantes y quienes reflejan sus identidades, su alma, su esencia, que son los artistas, folcloristas y cultores. El encontrarnos genera una riqueza en el tejido social fundamental para conocernos, para tener sentido de pertenencia, ya que si tenemos sentido de pertenencia podemos generar acciones para mejorar el territorio en el que vivimos. Cultura es pertenencia, es identificación, es el encuentro con el otro, es reconocernos. Como ciudadanas y ciudadanos al estar dialogando, profundizando y compartiendo sobre lo que queremos y soñamos por al menos los próximos 30 años, estamos siendo cultura, y este proceso requiere de una representación vinculante en la construcción de este nuevo Chile de todas, todos y todes.

Mi nombre es Flor Ilic García y te quiero contar que soy candidata independiente con el respaldo del movimiento Pichilemu Constituyente, nuestra lista no va al alero de ningún partido político, queremos sumar activamente la fuerza de la ciudadanía para lograr representar su sentir en la redacción de una nueva constitución. Con humildad y total compromiso buscaré representar las necesidades y desafíos de nuestro territorio a la Convención Constitucional.

Porque como movimiento creemos firmemente en la participación ciudadana en este gran proceso, quiero ser un puente entre las personas y la construcción de la nueva constitución, porque mantener una comunicación activa, transparente y directa, es el mejor reflejo de la verdadera democracia.

Biografía

Flor Ilic García, 45 años, es Directora del Centro Cultural Agustín Ross perteneciente a la Municipalidad de Pichilemu y Presidenta de la Red de Espacios Culturales de O’Higgins RECO’. Es Licenciada en Artes Visuales de la Universidad Católica, con Posgrado en Gestión y Administración Cultural de la Universidad de Chile y Master en Estética y Teoría del Arte Contemporáneo en la Universidad Autónoma de Barcelona. Ha desarrollado su carrera como gestora y productora cultural por 25 años en diversos ámbitos tanto en el servicio público como privado en Santiago, Valparaíso, Barcelona y actualmente vive y trabaja en Pichilemu desde hace 10 años.

En su labor profesional ha trabajado en la Fundación Artesanías de Chile, en el Museo Mavi, en el espacio cultural Espaciocal, en diversos festivales y eventos artísticos como el Primer Congreso del Futuro, el Festival Internacional Influencers de Barcelona, en la Bienal de Arte del Desecho de Valencia, como también en la producción de eventos culturales y cine con su productora Las Nenas gestión y Producción Cultural. En Pichilemu trabajó para el Consejo de la Cultura y las Artes, Ahora Ministerio de la Cultura, las Artes y el Patrimonio en proyectos de mediación artística con colegios y organizaciones sociales. Desde el año 2013 se integró al equipo del Centro Cultural Agustín Ross, primero como gestora cultural y desde hace 4 años como directora, llevando el desarrollo cultural local desde políticas de integración y vinculación con la comunidad, artistas y visitantes, generando cientos de actividades al año, abriendo ese hermoso espacio cultural que es Monumento Nacional al encuentro entre diversos públicos y usuarios y la creación y reflexión sobre nuestra sociedad contemporánea, sobre patrimonio, medio ambiente, ciencia y muchos otros intereses de la comunidad. Como parte de la Red de Espacios Culturales de O’Higgins RECO’ ha sido delegada de la red Nacional de Espacios Culturales de Chile por cuatro períodos, y ha liderado el desarrollo de proyectos de financiamiento para programación artística regional con gran éxito, donde se destacan los proyectos presentados el 2019 y 2020 al 6% de Cultura del FNDR  del Gobierno regional de O’Higgins, que ha sido tremendamente significativo,  llevando esta iniciativa a otras regiones como Coquimbo y el Maule, y con mucha pertinencia a la precaria realidad del ámbito cultural, sobre todo el proyecto presentado este año, que en medio de la pandemia vino a apoyar a más de 1200 artistas de la región con financiamiento para la programación de 40 espacios culturales de 30 comunas de la región, con un monto de $400.000.000 de pesos.

Parte importante de su quehacer y desafíos en su ámbito de desarrollo es trabajar por políticas culturales regionales que permitan el crecimiento digno y valoración de los artistas, cultores y patrimonio cultural y natural, además de fomentar el acceso a la cultura en cada rincón del territorio.

Espero que los antecedentes presentados sean dignos de mi candidatura a la Convención Constitucional.