¡La Naturaleza no existe!

La sostenibilidad como síntoma de una planificación despolitizada.

¨ La ecología cómo el nuevo opio para las masas”

He estimado colocar estos sugestivos títulos con el fin de que el medio ambiente o la sostenibilidad, no sigan siendo usado en un contexto simplista o relevante sólo de una perspectiva económica, cómo ha sido usado hasta hoy por un empresariado ajeno a la belleza, a la continuidad, a la preservación, a la recuperación y por último a la salud.

Se han usado diversas connotaciones, para desviar, enmascarar o maquillar el lenguaje con palabras como naturaleza, sostenibilidad, postpolítica, planificación urbana, democracia, términos usado con abstracción, con el fin de que las causas bases o de origen se pierdan en el lenguaje o la intención. Esto  y diversos accidentes naturales y culturales han servido (catástrofes, despolitización, terremotos etc),para justificar, para imponer éstos sistemas de producción infinita que sólo agotarán las reservas que gratuitamente nos ha brindado la Naturaleza.

La necedad, obcecación e ignorancia ilustrada, ha permitido burlar y engañar al sistema y sus gentes con medidas infantiles inútiles y politizadas convenientemente.

Esto ha llevado a que el ejercicio científico y profesional no se ha tomado en cuenta en todo lo que esto significa y la consecuencia de un fin determinado y auspicioso que podría haber sido.

En nuestro país se presta nula importancia al respecto y esto está demostrado en la Constitución que nos rige, que señala en dos o tres reglones la importancia de un tema dónde depende la vida de todos y cada uno de nosotros…Es debido a esto que las modificaciones y regulación en la Constitución son de vital importancia y es en dónde debe quedar plasmada cada una de las diversas disciplinas, destacando la importancia que significa el medio ambiente. Y dónde la biología moderna no ignora las radicales  transformaciones ambientales que afectan a nuestro medio ambiente.

La Ley debe corregir, dirimir e instalar con lenguaje claro, gráfico y con conocimientos científicos el avalar éste punto ampliando y mejorando  el articulado legal que tanta importancia tiene en la conservación de nuestra especie.

El hombre no tendrá derechos de ningún tipo, sino existe un equilibrio entre medio ambiente, sistema social y cuidados planetarios y esto debe quedar reflejado e inscrito en la Carta Magna o la Constitución Política del Estado de Chile.

Si no se producen los cambios necesarios, quedaremos en el núcleo vacío de la Naturaleza, convirtiéndose ésta, en un lenguaje abstracto, politizado y vacío produciendo un  desequilibrio constante y  un peligro inminente, desastroso, inevitable e imprevisible.

Foto Principal: Recolección de Maqui