El siguiente eco-glosario es un instrumento para la discusión territorial en torno al proceso constituyente. Se trata de un glosario de términos que busca, sin ofrecer definiciones acabadas, introducirnos en aquellas propuestas desarrolladas en procesos territoriales y sociales que permiten posicionar nuevos horizontes post extractivistas en el marco del actual debate constituyente que se vive en el país.

Para estructurar la información, el eco-glosario consta de 5 ejes temáticos que esperamos se transformen en materias propias a ser reguladas por el poder constituyente en el necesario ejercicio de refundar el sistema institucional chileno, con el fin de que podamos vivir y dejar vivir a través de una Constitución ecológica, feminista y plurinacional. Cada eje comienza con la necesaria introducción formativa acerca de lo que con- templa la vigente Constitución1, que, como sabemos, fue impuesta el 11 de septiembre del año 1980 por el régimen dictatorial de Augusto Pinochet, a través de un plebiscito que se realizó de forma poco democrática y transparente.

Entre los 5 ejes del eco-glosario se ubican las dos grandes materias que regulan las constituciones del mun- do, esto es, la organización principal del Estado2 y la garantía de derechos fundamentales. En ese sentido, subdividimos la primera de estas materias en organización política y organización territorial del Estado, para permitir un análisis más acabado de las temáticas territoriales. Asimismo, nos tomamos la libertad de agregar dos ejes más que nos parecen fundamentales para el debate eco-constituyente: En primer lu- gar, la regulación de los elementos naturales, que constituye un tema de derecho ambiental constitucional indispensable por la estrecha vinculación que existe entre la efectiva protección de la Naturaleza y la titu- laridad-gestión de los elementos que la conforman. En segundo lugar, la estructura económica interna, la cual nos permite identificar los elementos constitucionales que sostienen nuestro actual modelo económico capitalista y extractivista, con la intención de buscar salidas y alternativas. En definitiva, es insostenible seguir desligando el debate económico de las preocupaciones ambientales3. Finalmente, en cuanto a los ac- tuales principios constitucionales, optamos por ir desarrollándolos en los distintos ejes mencionados, según la temática involucrada.

Como equipo OLCA esperamos que este trabajo pueda colaborar al necesario fortalecimiento de los de- bates y procesos educativos territoriales y socioambientales constituyentes, más aún en este escenario tan adverso de crisis ecológica, sanitaria, económica y social que estamos atravesando.

A modo de cerrar esta bienvenida, sabemos que una nueva Constitución no resolverá todos los problemas estructurales del país -fuertemente influenciados por los de orden global-, pero también sabemos que desde los movimientos socioambientales (que son constantes y no se agotan en la elaboración de un instrumento) tenemos la responsabilidad de ser partícipes de esta nueva hoja de ruta que nos puede encaminar hacia la construcción del sistema político, económico y social que queremos.

Fuente: OLCA