El maltrato infantil tiene consecuencias nefastas en el desarrollo positivo de las niñas y niños, normalizándose prácticas que transgreden y vulneran sus derechos, teniendo como consecuencia en la juventud y posteriormente en la adultez problemáticas sociales como; la violencia de género, la delincuencia, la socialización callejera, el abuso de sus sustancias, la depresión, el suicidio y otras problemáticas de salud mental.