Yo vengo a ofrecer mi corazón

Desde la costa de la Región de O’Higgins, desde Pichilemu, alzo mi voz como parte de este movimiento ciudadano que hemos venido construyendo hace ya un largo tiempo y que ha resuelto romper las barreras del silencio, del miedo, del aislamiento, para avanzar con paso firme, desde la calle, en la búsqueda de una nueva sociedad, que restituya la dignidad que nos han arrebatado.

No soy yo, somos todes, hombres, mujeres, jóvenes, viejas y viejos que unimos fuerzas y voluntades para atrevernos a trabajar por un cupo en la redacción de la nueva constitución, donde esperamos colocar la voz, la voz del secano costero y de nuestros territorios, que estamos unidos en una identidad que nos hace comunes y que consideramos debe ser incluida.

Estamos cansados de ser tratados como el patio trasero de la región, región que se ha venido construyendo de espaldas al mar y que a su vez ha decidido explotar, desde los orígenes de la nación, al máximo los suelos y el agua priorizando hoy un modelo de desarrollo que tiene un alto impacto en la degradación del ambiente. Pero hay más, sufrimos los embates de un cambio climático que nos ha traído un mayor empobrecimiento tanto de nuestros ambientes como de nuestro pueblo. Desde aquí indicamos que debemos cambiar las cosas de manera tal que se restituyan las condiciones básicas para vivir en dignidad.

Desde esta voz, que la reconocemos como Pichilemu Digno Constituyente, me han solicitado asuma la condición de representarlos ante ustedes como candidato, y lo hago desde mi historia de vida en este territorio, como dirigente social que ha representado el accionar de varias organizaciones, tanto de la ciudad como del campo y la costa. Han sido varias las alianzas de trabajo y organización para la defensa de los derechos sociales, culturales y ambientales de los pichileminos y aun más allá de la comuna, hemos establecido alianzas con organizaciones presentes en diferentes localidades del secano costero. En esta historia está el trabajo realizado junto a recolectores de orilla entre Bucalemu y Topocalma, en la vocación ambiental que logramos se priorizara en el proceso de ordenamiento de la zona costera, en el conflicto en contra de Essbio y el Estado por querer imponernos un emisario submarino para canalizar las aguas servidas a la playa principal de nuestro balneario; en la conformación de un referente de control ciudadano para la reconstrucción post 27/F, en establecer un trabajo por la educación y la implementación de tecnologías socioambientales para enfrentar la catástrofe socioambiental que implica la sequía, en levantar un trabajo de apoyo a comunidades mediterráneas de ciudadanos en Pumanque y Lolol después de los incendios del verano del 2017. Impulsando y participando de redes ambientales y de redes de culturas comunitarias. Así como en particular ser articulador en la Comuna y en la provincia para los Consejos de la Sociedad Civil (Cosoc), y particularmente en levantar el movimiento AC en Pichilemu e instalar la necesidad de una Asamblea Constituyente.

Por tanto, después del 18/O no fue extraño colaborar en convocar y ayudar a organizar a la ciudadanía para expresarnos, movilizarnos y asumir este compromiso histórico de cambiar la constitución por una nueva, que sea la expresión y nazca de manera fidedigna desde y con el apoyo y la voluntad del pueblo, nuestro pueblo.

Dicho así escuetamente, se han pasado años de años, y no he sido yo solo, es mi familia, mi equipo de trabajo en el Centro de Desarrollo Sustentable de Pichilemu – Cedesus, los socios de la Cooperativa para el Desarrollo Sustentable – Coodesus, la Federación de Pescadores de Cardenal Caro, la Agrupación Ciudadana por un Pichilemu Limpio, y cientos de vecinas y vecinos en las comunas del secano con las que cada día me esfuerzo por construir un mejor lugar para todes, mis hijes y mis nietes.

Esto es lo esencial que me motiva a presentarme como candidato, para lo cual estoy disponible a escuchar a aprender, a comprometerme a cumplir, a deconstruirme y a transformar.

Escribí estas líneas que dan cuenta de mi sentir

Yo vengo a ofrecer mi corazón
se nos ha ido transformando el corazón
a veces se cubre de una costra producto de sus heridas
que han cicatrizado
mal o bien
pero que lo han endurecido
otras que aún están abiertas y siguen marcando en el día a día y sobre todo en la noche a noche los minutos de desvelo
por mis ausentes
pero aquí esta aun latiendo.

Ayer gritábamos a los cuatro vientos este himno de esperanza hoy aun con mis pulmones sanos
quizás con menos fuerza
pero si con la misma convicción

mantenemos la esperanza
esa tan manoseada y vilipendiada esperanza que es parte de mi convicción
y no renunciaré
y espero no renuncies
y sigamos construyendo
para todes.

La calle habló
y en la calle
hoy somos mucho más.